Me gustaría tener un manual para ser perfecta como mujer, madre, hija, periodista... Dejé de ser nieta con dolor: la pérdida de los abuelos fue la primera, aunque también cuento y recuerdo con otro dolor cuando se murió mi canario Serafín o mi tortuga en miniatura, regalo de mi tía Lola.
Otras, quisiera tener alas y raíces. Sí, muto todo el tiempo.
Pero agradezco tener los pies en la tierra, salirme de las casillas, patalear un rato y después, ser la mamá que puedo ser: con las respuestas que me salen, con los retos y gritos que detesto dar, con algún chirlo que me duele en el alma cuando mi pequeña corre peligro y "no me deja opción".
Tengo 33 años y no me las sé todas. Día a día trato de aprender, aunque para eso deba equivocarme. La reflexión tal vez se deba a esta nueva etapa: un nuevo embarazo, un hij@ nuev@, la certeza de la transitoriedad y mutación de las cosas y las circunstancias. Por ahí leí y escuché, cuando se habla de un nuevo ser: este hij@ llega a la familia. Y es así, pero no quiero dejar de pensar que a pesar de las diferencias con la primogénita, este hij@ también fue buscad@ y querid@. Nos llevó más tiempo: un año. Pero se cumplió el sueño. Cuando Trinidad tenía 2 años, en la agenda del 2007 que adelataba un calendario del 2008 anoté: octubre de 2008, ¿buscamos el segundo? Pero la ansiedad era más fuerte. Y quisimos buscarlo antes. No pudo ser o no debió ser: llegó a mi útero el 5 de octubre de 2008. Trinidad habitó antes "mi arrecife de coral": desde el 31 de julio de 2004 al 22 de abril de 2005. Vivió allí 265 días. Ser madre me hace sentir tan poderosa como mínima: me hace confiar en el misterio de la vida, en la espiritualidad y la religión. Quería compartirlo con ustedes.
jueves, 4 de diciembre de 2008
Otro poema
Hidra
La humedad tropieza el hastío,
la hiedra helada sube
por el tapial y la vaca
indiferente
–con las patas en el agua–
come mariposas blancas.
Las cosquillas en el estómago
rumiante vaticinan el
hambre de la no–tierra.
Se pudren las alas
y crecen branquias.
martes, 2 de diciembre de 2008
La espalda
Acá está la vista de la espalda del vestidito que mostré antes. La única precaución que tuve fue no poner el color más claro en el final. Primero hice la parte superior completa (con los botones cosidos) y después me dediqué a la falda. El reposo de 15 días, que me llevó este nuevo embarazo, posibilitó que el trabajo para mi princesa esté listo en 3 días. El hilo macramé ya lo tenía pensado para algo así, pero no me decidía a realizarlo. Pudo ser con tiempo, paciencia ganas y... lo más importante: amor. (Un babero por acá).Otro trabajito
Manta a crochet
Pinina
La foto del blog
La foto e intimidades
La foto del blog la sacó mi marido –fotógrafo él– y yo simplemente la ocupé.
Quiero aclarar, gracias a Nadia que me lo advirtió, que a él pertenece el crédito.
Gracias a Marian por el comentario que hago público ahora: la felicidad es otro bebé para nuestra familia.
Edgar te amo y junto a Trini lográs que mi vida esté completa. Gracias por hacerme mamá por segunda vez.
La foto del blog la sacó mi marido –fotógrafo él– y yo simplemente la ocupé.
Quiero aclarar, gracias a Nadia que me lo advirtió, que a él pertenece el crédito.
Gracias a Marian por el comentario que hago público ahora: la felicidad es otro bebé para nuestra familia.
Edgar te amo y junto a Trini lográs que mi vida esté completa. Gracias por hacerme mamá por segunda vez.
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